La ansiedad social puede limitar de manera significativa la vida cotidiana, vincular y laboral de quien la padece. Este grupo combina psicoeducación con herramientas de la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y propone, además, un espacio de práctica activa donde los participantes ensayan situaciones sociales en un ambiente contenido, para ganar confianza de forma gradual y sostenida.